Como
todos los días, Manuel paseaba por el parque, donde se encontraba a diario a un
grupo de jóvenes sin tiempo venidero, cuya principal ocupación era demostrar
quién era más violento con las personas y las cosas que les rodeaban. A diario,
a su paso, lo increpaban y se burlaban de él por su única condición de persona
pacifica; jamás entró en cruzar palabras con ellos, hasta que un día ya no pudo
más y cuando volvieron a las andadas, levantó la cabeza hacia ellos y les dijo:
“ Yo soy Manuel y vosotros sois lo
que yo fui y algún día seréis lo que yo soy “. Quedaron todos callados sin
saber que responder, y Manuel continuó la marcha dejando atrás al grupo de
jóvenes sin más reproches mutuos. Al día siguiente, volvió al parque y se
encontró de nuevo con el grupo de jóvenes, los cuales, al pasar dijeron: “Adiós
Manuel, si necesitas algo, aquí
estamos“. El hombre solo levantó la mano en forma de saludo y siguió su camino,
con la tan ansiada paz que al final logró conseguir.

Muchas gracias Manuel por enviarnos tu microrrelato. Es muy interesante para leerlo en clase y descubrir lo que hay detrás de estas palabras. Esperamos que se animen más familias y que vuelvas a escribirnos próximamente.
ResponderEliminarBonita historia y bonito mensaje.
EliminarPrecioso mensaje!muy bonito Manuel
ResponderEliminarMuchas gracias nieves.
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