jueves, 2 de febrero de 2017

Microrrelato anónimo


El poder de una mano.
 
Me dio la mano cuando más lo necesitaba. No era un piel suave, más bien áspera. Tampoco fue cálida al tacto pero sí fue confortable sentirla. Era más grande que la mía, lo que me hizo sentir seguridad y confianza en ella. Hace tiempo que no veía acercarse hacia mí una mano que no fuera para pegarme.

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